Muchas
cosas pasaron este nuevo año, tantas, que a veces me cuesta trabajo creer que
pasaron, realmente aprendí bastantes cosas, así como también, fallé en muchas
otras… en fin, todo se resume a que obtuve muchas experiencias y muchas
circunstancias las cuales me hicieron crecer y madurar; recibí caídas, las
cuales me correspondieron utilizar para poder levantarme, fue una metamorfosis
increíble la que obtuve, digamos que me sentí una persona realmente distinta.
Hubo
un momento en el cual sentía que iba a tirar la toalla y mandar todo al diablo,
pero algo muy adentro mío me decía que debía de salir adelante y no dejarme
caer por una estupidez, así fue como logré pasar la carrera, y me demostré
hasta cierto punto, que todo lo que yo quiera lo puedo hacer, el talento lo
tengo, pero lo que me ha faltado es constancia y pasión, pero es algo en lo que
iré trabajando, para poder seguir evolucionando como corresponde, y como
quiero.
También,
aprendí a confiar y desconfiar, a ser sincera con quien debo serlo, y a darles
por su lado a la gente que no se merece ni una pizca de mi lealtad; agradezco a
mis amigos que sigo manteniendo desde ya épocas remotas de mi adolescencia, a
ellos, por siempre tener mi espalda cuando siento que me caigo, porque aún a
pesar de luego las diferencias, lo realmente importante es que están ahí, que
puedo confiar en ellos y sobre todo, agradezco el poder depositar mis afectos
de una manera sincera.
Decidí
en este año que está a punto de extinguir su llama, darme un tiempo para mí, para
disfrutar, para relajarme, porque una vez que termine con este tiempo de
descanso, ya no pienso parar en conseguir lo que deseo en la vida, aunque para
eso, me costará mucho trabajo, me acostumbré tanto a que me dijeran qué hacer
en todos mis niveles educativos, que cuando me encontré con la sorpresa de que
ahora yo era la dueña de mí vida, mis decisiones, mi todo, ya no supe qué
hacer, pero por eso mismo, como es algo nuevo para mí, planeo salir adelante y
continuar.
De
verdad que cada año se me va más rápido, y he dejado de esperar a que el nuevo
año me sorprenda, porque a fin de cuentas, soy yo la que va a hacer las cosas,
y la que va a atraer todo aquello que deseo, por eso mismo, estoy lista para
labrarme un muy buen 2014.
Y
por último, estoy más que lista para abrirme a las nuevas experiencias que
vengan, porque por primera vez, aunque esté como estoy, puedo decir que me
siento viva y llena de ganas para hacer las cosas que deseo, porque aún a pesar
de las caídas y recaídas de la vida, sé que puedo seguir y que no debo dejarme
caer, la vida me pondrá los desafíos, en mí está el superarlos.
Ale
x
